Un servicio completo, de la mesa al cierre
Pedido, comanda a cocina, cambio de mesa, cobro y cierre de caja: un turno real, en el mismo sistema.
Transcripción
Así arrancamos el día: abrimos la caja Principal, con el balance en cero.
Confirmamos el efectivo con el que empezamos, y ya podemos vender.
Vamos a tomar el pedido de la mesa 4.
Piden unos patacones con hogao.
Un plato sin opciones entra directo a la cuenta.
Y una pechuga a la plancha. Como la pechuga tiene opciones, el sistema nos pregunta antes de meterla al pedido.
La quieren término medio.
Y le agregan una porción de arroz.
Tres mil pesos más en la cuenta, sin cuentas de cabeza.
Agregamos al pedido, y la mesa 4 ya tiene sus dos platos.
Antes de mandarlo a cocina, revisamos el carrito: patacones y pechuga para la mesa 4.
Un toque, y la comanda sale directo a cocina.
La mesa 4 pide algo más. Volvemos a la misma carta, sin perder lo que ya llevan.
Agregan de postre una torta de tres leches.
Los patacones y la pechuga ya salieron en la primera comanda.
Mandamos de nuevo, y el papel de cocina trae solo lo que se acaba de agregar.
Si los clientes se cambian de puesto, el pedido se va con ellos.
Transferimos la cuenta completa a la mesa nueva.
Tocamos la mesa 5, y los tres platos de la mesa 4 se mueven completos.
Cuando terminan, vamos a Pago para cobrar la cuenta de la mesa 5.
Efectivo, Nequi, tarjeta o cuenta del cliente: el método que uses en tu negocio.
Validamos, y queda "Pago exitoso": la mesa se libera para el siguiente cliente.
Al final del día, abrimos el menú para cerrar el turno.
Y cerramos la caja.
Vemos el corte completo: cuánto entró por cada método de pago.
Confirmamos el cierre.
Si el conteo no cuadra al peso exacto, no pasa nada: igual puedes cerrar.
Si alguna vez ves un error genérico al cerrar, revisa que tu usuario tenga correo configurado: es la causa más común.
Eso es todo: de la mesa al cierre, sin salir del mismo sistema.